EL ALMA








El alma es el templo del Espíritu. No se destruye ni se acaba, pero es deformable.
Nunca sabemos que misión puede tener que desarrollar un alma en la tierra.
A veces se deforma hasta los más oscuros abismos y otras se eleva hasta la divinidad.
Debemos comprender que en lo Superior, bueno o malo no existe. Se trata de positivo y negativo, puesto que estamos en un plano dual: noche- día, frío- calor, mujer-varón, vida-muerte.
Cada Alma está cumpliendo una misión y lo único importante son los actos de verdadero amor, de caridad bien entendida y de paz.
Por eso jamás deberíamos condenar a nadie y tampoco ensalzar a nadie.
Este es un plano de ilusión (Maya). Lo que realmente existe por ser infinitos, son el Alma y el Espíritu.
Es bueno no olvidar que hay un libre albedrío y todo depende de cómo lo usemos.
Teniendo una recta intensión de aprender y corregir nuestros errores, podremos apoyarnos en el camino que hayamos elegido y con un soplo de fe, recorreremos las últimas etapas de existencias antes de superar la ley de causa y efecto o Karma.